«No es salario, es propina»: merideños espantados con el último aumento de sueldo (Video y miseria)

Foto: Jade Delgado

El último aumento del salario mínimo es considerado para los trabajadores merideños como «una propina y no un sueldo», debido que apenas pueden comprar cuatro productos ante los elevados costos, los cuales aumentan cada día, dejando en evidencia la hiperinflación que azota a Venezuela.

El deterioro de la calidad de vida de los ciudadanos se hace evidente con el paso del tiempo, un problema que parece no tener solución por parte del régimen de Nicolás Maduro, ya que las medidas económicas aplicadas no generan consecuencias positivas, por el contrario, cada medida empeora el escenario económico y propicia la especulación, dos ejemplos recientes fue la entrega de medio petro y el incremento del sueldo.

El nuevo ingreso económico de un pensionado es de Bs. 250.000, lo equivalente a un kilo de carne de res. El señor Jesús Ruiz es pensionado, explicó que cada vez que cobra no logra comprar mucho, «el sueldo de un pensionado era de Bs. 150.000 ahora le aumentaron Bs. 100.000, pregunté por kilo de cochino y vale Bs. 260.000, toca esperar un mes para comprar un poco de queso, estamos a la voluntad de Dios», con este ejemplo se aprecia que no le alcanza el dinero para degustar carne de cerdo.

A su juicio, las personas mayores deberían estar en estos momentos disfrutando de su vejez y no pasando calamidades para alimentarse. «Los salarios no sirven, ¿quién vive con eso?», lamentó.

La señora Luz Meza trabaja en la Universidad de Los Andes (ULA) , refirió que el dinero que percibe es una propina, explicó que al mes recibe aproximadamente Bs. 600.000, un poco más del salario mínimo integral de Bs. 250.000 más Bs. 200.000 del bono de alimentación, «con eso compro un cartón de huevos y una harina, más nada», señaló.

Agregó Meza quien se desempeña como abogada, que ante la crisis económica actual se debe reinventar con otros trabajos para ganar dinero extra y sobrevivir. «Esto no son salarios, ganamos menos de cinco dólares al mes imagínate», rechazó.

«Quienes estamos en Venezuela somos los héroes pienso yo, porque estamos sobreviviendo a esta situación».

En los establecimientos comerciales el queso blanco ya alcanzó los Bs. 250.000 y Bs. 300.000, mientras que el jamón de espalda y pierna sobrepasó los Bs. 500.000, la chuleta ahumada tiene un costo de Bs. 450.000 por kilo y el kilo de pollo oscila entre Bs. 160.000 y Bs. 180.000.

Para quienes ganan salarios bajos deben optar por comer granos o sardina fresca, arroz puro y si tienen suerte cocinar algunos vegetales, alimentos que también sufren aumentos cada día.

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