Radioactividad universitaria

Foto: Caraota Digital

Andrés Raúl Páez

Abogado y profesor universitario

El título corresponde a un proceso de gestación que se percibe en las universidades
nacionales, causado por un atropellado cerco presupuestario que durante los últimos
quince años ha causado un efecto devastador, en la educación superior en Venezuela,
en términos de infraestructura, de mantenimiento, de investigación, de deserción
estudiantil, migración forzada de talento docente, de empleados, obreros,
remuneraciones pírricas, de ausencia de salarios dignos.

Es inconcebible que un docente promedio, de escalafón, a tiempo completo, con 4
especializaciones, un doctorado, no perciba un salario mayor a 7 dólares mensuales,
entre otras graves penurias que afecta a todos los sectores que hacen vida en nuestras
casas de estudio.

Presenciamos una creciente calamidad nacional, ocasionado por la dictadura, en
Venezuela, hacia la educación pública, que se apresura en adelantar, en varios tableros,
utilizando fichas ideológicas a través: del Ministerio de Educación Superior, del CNU,
simultáneo al TSJ, en Sala que no defiende la supremacía de la Constitución, con otros
tribunales bajo medidas cautelares, todos dirigiendo selectivamente, con precisión de
diana, muy certeros, actos fraudulentos en contra de las universidades nacionales, para
generar, previamente, durante el período de vacaciones, apresuradamente, un nuevo
sistema electoral universitario, cuya primera etapa pretenden terminar el zarpazo
tiránico, tampoco por casualidad el 27 de febrero del 2020.

Imposible olvidar que la ilegitimidad de origen y de desempeño, no es solamente del
usurpador de Miraflores, sino además de aquellos operadores políticos, que a escasas
horas del resultado obtenido en diciembre del 2015 en la Asamblea Nacional, con más
de 14 millones de votos, 167 escaños, es decir mayoría calificada, corrieron a designar
a otros compañeros de partidos, sin idoneidad, sin imparcialidad, a otras fichas
incondicionales del PSUV, en el Tribunal Supremo de Injusticia.

Los pasos de la bota autoritaria, han dado sus frutos ideológicos, bajo un pensamiento
único, como lo constituyen: 1) el plan “Plan General de Rectificación, Cambio y
Renovación”, para“lograr la alineación perfecta de las políticas de educación
universitaria a la construcción del socialismo bolivariano, el Plan de la Patria 2109-2025,
y la consolidación de una comunidad universitaria consustanciada con el nuevo modelo
de productividad socialista”, luego 2) el Acuerdo No. 18 de fecha 30-05-2019, dictado
por el Consejo Nacional de Universidades (CNU), publicado en la Gaceta Oficial No.
447.271 en fecha 31-07-2019, publicado 2 meses después (también durante
vacaciones), ordenando una “investigación penal” en contra de los Rectores de las
Universidades Nacionales, y 3) la obra maestra del “corto circuito sistémico”, representada por el adefesio de sentencia No. 324 del TSJ en Sala Constitucional publicada el día 27-08-2019.

Recordemos que expresamente la Ley de Universidades consagra una autonomía en
tres ámbitos claramente delimitados, con mecanismos especiales, en materia de
designación de autoridades, de cogobierno, de administración y funcionamiento.
Este estatuto especial fue protegido directamente por la Carta Magna, en su artículo
109, al declararse expresamente con rango y jerarquía constitucional, la autonomía
funcional de las universidades nacionales, en donde quienes ostentan la cualidad del
“claustro universitario” son los estudiantes, los egresados y los docentes, los únicos que
pueden participar en el proceso de escogencia o sistema electoral universitario.

Pretender contrariar la voluntad suprema del constituyente de 1999, recogida en sus
disposiciones fundamentales, exposición de motivos, bajo cualquier figura es un acto
nulo, que no es legítimo, y menos aún está sujeto a cumplimiento de los venezolanos.

Poco le importa al despotismo, el resultado de la consulta de la reforma constitucional
del 2007, que fue rechazada de forma mayoritaria, gracias a un movimiento estudiantil,
que supo protestar enérgicamente en la calle. Como no saben reconocer derrotas
electorales, arrebataron, posteriormente con la aprobación inconsulta de leyes
“populares”.

En este orden de ideas, paradójicamente la Sala Electoral y la Sala Constitucional
durante más de una década prohibieron cualquier elección en sindicatos, gremios y por
supuesto también en las universidades nacionales.

Sin embargo, la defensa de la academia, se encuentra en plena efervescencia, también
con mucha actividad en el movimiento estudiantil, y especialmente en los docentes, en
donde la “Cátedra de Derecho Constitucional” de la Universidad Central de Venezuela,
integrada por más de 20 profesores de 3 Escuelas: de Estudios Políticos, Estudios
Internacionales, y de Derecho, coordinado por el Profesor Tulio Alvarez, han
desplegado una labor ciudadana, de orientación conforme a lo previsto en el artículo
segundo de la Ley de Universidades, realizando más de 25 encuentros, bajo la
modalidad de conversatorios, consejos de escuelas ampliados, asambleas informativas,
consejos de facultad ampliados, sumando voluntades, autoridades, estudiantes,
docentes, gremios, y el movimiento estudiantil.

La Asociación de Rectores Universitarios (AVERU), el Consejo Universitario y la Rectora
de la UCV, se han manifestado categóricamente, en rechazo, a estas nuevas amenazas
dictatoriales, en contra de la diversidad de pensamiento, pluralidad, educación integral,
libre, de calidad, para implementar su perverso plan de adoctrinamiento, y asalto a las
universidades nacionales.

Para defender efectivamente nuestras casas de estudios, debemos reforzar esfuerzos,
con unidad de propósitos, bajo una entidad superior, mejorar la comunicación, en el
plano interno, en facultades, escuelas, departamentos, institutos, pasillos, activarnos
con todas las universidades, con otros actores que son aliados.
Debemos posponer los reclamos intergremiales, sin desconocer la justicia de tales
querellas.

Es fundamental interactuar en cada uno de los últimos reductos o bastiones
de libertad que nos quedan en Venezuela, además de la vapuleada Asamblea Nacional,
conjuntamente con cada uno de los sectores del magisterio, de las ONG, colegios
profesionales, que están peleando estoicamente, diariamente en la calle, desde hace
varios meses, dando un ejemplo de gallardía, coraje y compromiso, no solamente por
mejoras en reivindicaciones socio económicas, sino en la defensa de derechos humanos
fundamentales.

Ni en la Edad Media, cuando nacieron las universidades, anterior al estado o creación de
diversas repúblicas o estados, las formas del absolutismo pudieron doblegarlas o incidir
en la designación de sus autoridades, porque su esencia se encuentra comprometida
con el saber, la excelencia, la clara, determinante, libertad de pensamiento, que es
ajena al «quietismo», resignación, derrota o sumisión.

Por esto la noción de radioactividad, de resistencia cívica universitaria, que genere
cambio, en paz, con respeto de valores y principios republicanos, como lo son la
libertad, la pluralidad, alternabilidad en la designación de autoridades, cumpliendo la
Constitucional Nacional, Tratados Internacionales, y la Ley de Universidades.

Nuevamente el choque de 2 paradigmas en la tierra de Bolívar: la decadencia con
violencia que encarna el 27 de febrero Vs El rescate de la Democracia con dignidad
nacional que revive el 23 de enero. ¿Con cuál se identifican los ciudadanos? Con
orgullo: ¡Rescatemos nuestro gentilicio y compromiso en la defensa de esta comunidad
de intereses espirituales que encarna la Casa que Vence Las Sombras!

sexual

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